Diferencias entre trabajar en una empresa pequeña y una grande
1. El sueldo
Ya lo hemos avanzado. Aunque no debería ser así, los empleados en compañías de menos de 50 trabajadores cobran de media casi 900 euros menos que los que lo hacen en las que que emplean a más de 200 personas, según la Encuesta trimestral de Coste Laboral del INE, correspondiente al cuarto trimestre de 2016. Se trata además de una situación que se repite en todos los sectores, aunque con especial incidencia en la construcción, donde la diferencia salarial se eleva hasta los 1.440 euros mensuales. En el caso de la industria, llega hasta los 1.144 euros y en los servicios se queda en 845 euros.
2. Representación sindical
Las formas de relacionarse con los ‘patronos’ de las empresas también son diferentes si estás en una empresa pequeña ya que por ejemplo la delegación sindical no suele existir. Los problemas que puedan existir (la conflictividad laboral, vamos) se resuelve de manera directa con los jefes, cosa que en las empresas grandes no suele ocurrir. ¿O acaso crees que el consejero delegado de una multinacional se va a parar a solucionar ese tipo de conflictos o va a recibirte a ti para escuchar tus problemas?
3. Repercusión en una empresa pequeña
En términos generales, otra de las diferencias entre una empresa pequeña y una grande es la repercusión que puede tener tu trabajo de cara al exterior. Nos referimos, por ejemplo, a la hora de reflejarlo en tu CV y a buscar otro trabajo. Desgraciadamente, pareciera que ‘viste’ más haber trabajado en una multinacional por ejemplo que en una empresa familiar, algo que no debería ser así, sino que se deberían juzgar las cuestiones relativas al trabajo realizado. Podemos decir también además que la repercusión mediática de lo que pase en uno y otro tipo de empresa también es diferente, como por ejemplo en caso de huelgas o despidos.
4. Relación con los compañeros
Para bien o para mal, la relación con los compañeros es diferente en una empresa grande. Para empezar, sería imposible conocer a todos. Si por el contrario trabajas en una pequeña, tendrás un trato más familiar con todos ellos, con lo que ello conlleva (malos rollos pueden estar incluidos). Pero en general no tiene por qué haber malos rollos y debería reinar un mejor ambiente en una empresa pequeña.
5. Sentimiento de pertenencia
El trato familiar que se dispensa en una empresa pequeña provoca que sus trabajadores se impliquen más ya que sienten un mayor apego por ella y por la producción y consideran que su trabajo es indispensable (junto con su esfuerzo) para mantener a flote a la empresa ya que de ello depende su puesto y su sueldo. Así, los trabajadores de empresas pequeñas suelen estar mucho más fidelizados que los de las empresas grandes, donde tu trabajo puede pasar más desapercibido.
¿Quieres pasarte a una empresa pequeña? ¿O a una grande? Para ello tendrás que echar un vistazo a las ofertas de trabajo en Zaragoza que tenemos publicadas en Oficina Empleo. Si lo prefieres, puedes descubrir cómo trabajar en H&M ,entre otras empresas, en nuestro blog. ¡Así de sencillo!
|